martes, 27 de mayo de 2014

Si tu hijo te pide la "luna", ¿se la darías?


Como padres siempre queremos lo mejor para ellos, pero no siempre podemos dárselo o no siempre debemos dárselo.



Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Hay niños que son muy pedigüeños, les apetece todo lo que ven. Contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar. Los niños se acostumbran enseguida a lo que nosotros les enséñanos.
Si cada vez que vamos a hacer la compra, nos piden una "chuche" y se la compramos, porque total son unos céntimos, estamos sentando un precedente, un hábito que nos va a costar muy caro porque cada vez pedirá más, estamos haciendo de nuestro hijo un niño consumista y caprichoso. 

Cada día hay más niños caprichosos, más adolescentes y jóvenes caprichosos y  más adultos caprichosos. Las personas caprichosas nunca están satisfechas y por lo tanto nunca son felices, siempre quieren algo más.


Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Cuantas veces algunos padres han regalado a sus hijos ese regalo que ellos no tuvieron de pequeños, ese regalo con el que soñaron, aunque no sea apropiado para su edad o no sean esos los gustos de su pequeño. Ese "Scalextric"  con doble pista para un niño de 2 o 3 años, o esa impresionante cocina de madera con todo lujo de detalles para una niña de 1 o 2 años, o esa tablet para un niño de 3 o 4 años con la justificación "es para que aprenda" o ese móvil a un niño de 9 años como regalo de comunión ...

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Cuantos niños se han encontrado con una estupenda fiesta de cumpleaños de 20 o más invitados (con un presupuesto inapropiado a su edad) y con 20 o más regalos, desbordando al cumpleañero, porque la mamá anfitriona así lo ha deseado? 

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Cuantos niños piden el último modelo de juguete, videoconsola etc porque tiene que tener lo mejor y lo último y sus padres pensando que así son los mejores padres del mundo se lo dan?

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

No hay más que ver los bautizos, las comuniones, los cumpleaños, fiestas sociales hoy en día llenas de invitados,de derroche de regalos, de detalles, de comida, de bebida, de animación, desproporcionados a la edad del niño. 
A veces parece que es como una competición, a ver quien organiza la mejor fiesta para su hijo, perdiendo muchas veces el verdadero sentido y significado de esa fiesta. Y sin darse cuenta que la mejor fiesta para tu hijo es aquella en la que están sus amigos más íntimos y en la que se divierten jugando de la forma más sencilla. 

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Cuantos padres se sienten culpables de no poder dedicar a sus hijos el tiempo suficiente, bien por su trabajo o por estar separados  y lo suplen llenándolos de regalos. Comprando así su cariño y  su afecto ?

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Hay padres que dan a sus hijos más de lo que sus posibilidades les permiten, llegando a pedir un crédito bancario, quieren que sus hijos tengan lo que tienen algunos de sus amigos, vecinos o hijos de famosos. Tanto ellos como sus hijos quieren presumir más que sus amigos.

Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

Puede que tengamos los medios económicos para darle a nuestros hijos todo lo que nos pidan. Pero eso no les va a garantizar la felicidad, siempre van a querer mas, siempre se van a sentir insatisfechos. Siempre va haber alguien con quien comparase o a quien envidiar. Y no vamos a ser por eso los mejores padres del mundo.

Cuando les negamos un capricho, les estamos haciendo un gran favor. Debemos educar a nuestros hijos en la austeridad, la sobriedad y en el valor de las cosas. De ese modo el día que les compres una "chuche" agradecerán más tu acción generosa y la saborearan mejor.

Los padres tenemos que tener cabeza para ver que es lo que realmente necesita nuestro hijo, que es lo que le podemos dar en cada momento y lo que realmente les puede hacer feliz.


Si acostumbras a tus hijos a esperar un regalo con ilusión, lo valoraran más que si les acostumbras a que cualquier día, porque sí, hay un regalo. En este caso su alegría será momentánea y pasajera, no aprenden a valorar lo que tienen, porque mañana seguro que consigue algo nuevo.



Si tu hijo te pide la "luna " ¿se la darías?

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