domingo, 25 de enero de 2015

Agradecimiento

Hola a tod@s hoy escribo para agradecer al equipo de urgencias del Hospital Infantil de Zaragoza y al equipo de pediatría  de cirugía de la 3ª planta, la eficaz y  profesional actuación que tuvieron al detectar y operar rápidamente a mi hijo de apendicitis.
   Se levantó como todos los días pero al ir a desayunar se quejó de dolor de tripa. Como no tenía más síntomas, ni fiebre, ni vómitos, ni diarreas, lo llevamos al colegio. Al poco tiempo nos llamaron que estaba vomitando y con mucho dolor. Nos avisaron que había varios niños con virus de tripas, así que nos lo llevamos a casa y le pusimos a dieta. Por la tarde el dolor le estremecía y encogía, no era normal para ser un virus. Le subió la fiebre casi 39º. Sin pensarlo más lo llevamos a urgencias del Hospital Infantil, sospechando y temiendo que fuese una apendicitis.   La doctora que nos recibió lo tuvo claro, enseguida le pidió analítica completa de sangre y orina, una vía , ecografía y avisó a los cirujanos.      La exploración de los cirujanos dio positivo a nuestras sospechas pero esperaron los resultados de las demás pruebas que enseguida confirmaron una apendicitis.
   Una voz en tu interior te dice: _Como lo hemos llevado al colegio, pobre con el dolor que debía tener, y no le hemos hecho caso._ 
   Fue entonces, cuando me dieron los papeles para firmar el consentimiento de la operación, cuando me dio un vuelco el corazón, llevábamos casi dos horas esperando y con la idea en la cabeza, pero nos costaba creerla.
   Siempre esperas que te digan:_ falsa alarma,_      Ahora si que era una realidad, es entonces cuando te dan ganas de decir:_ me cambio por él_
   Piensas ¡lo pequeño que es!, ¡anestesia general!, ¡la recuperación!, ¡la cicatriz!, ¡el dolor!... Y te entra una pena y una angustia que invade todo tu cuerpo. Pero ¡si pensábamos que era un virus estomacal!, hay muchos niños así, ¿por que le ha tocado a él, apendicitis?. Tenemos que ser fuertes, él está más asustado que nosotros. Es la primera vez que le ponen un gotero, que le hospitalizan, necesita nuestros mimos, nuestro cariño y nuestra mejor sonrisa tranquilizadora. Afortunadamente el equipo de profesionales te arropan, te explican y atienden con tal cariño a tu hijo que ganan nuestra  confianza. Cuando te despides de él en la puerta del quirófano solo piensas en rezar y que pase pronto.
   La espera se hace un poco larga, pero todo sale bien. 
   Una vez en planta todo el equipo de enfermeras y médicos  realiza su trabajo profesionalmente y con estupendo tono humano. 
   Nos tocó una habitación chulísima, que a mi hijo le encantó os dejo alguna foto. 
   Ahora lo podemos contar como una aventura y cuando vuelva al cole podrá presumir de cicatriz. ¿Podíamos haber cambiado el curso de las circunstancias si lo hubiésemos dejado en casa? Nunca lo sabremos. Pero si que tenemos un Ángel de la Guarda que nos cuida y protege y las madres un sexto sentido para rematar la tarea del Ángel de la Guarda.
Gracias de corazón a todas las personas que durante estos días nos han atendido en el Hospital Infantil de Zaragoza.

1 comentario:

  1. Me alegro de que todo haya ido bien! Pablo es un campeón y, como bien dices, esto pasa a ser una aventura. Con unos mimitos, enseguida recuperará la alegría y vitalidad que le caracteriza. Vosotros mucho ánimo, imagino que habréis pasado unos momentos horribles pero ya está pasado. Un beso!

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